Restaurante

El Campero

El Campero 1079 1079 Jose Urdiales


El Campero

El templo por excelencia del atún rojo

Si algo nos gusta es conocer los lugares auténticos, conocidos por su historia y trayectoria. Hoy nos damos un buen homenaje en el templo del atún rojo de almadraba, en el restaurante El Campero de Barbate, Cádiz.

Seguro que ya lo conoces o escuchaste hablar de él, si no has ido y eres fan del atún rojo estás tardando…

Volvemos a acudir con nuestros amigos Tere y Lauren que nos traen hasta aquí en nuestra ruta gastronómica por Cádiz.

Reservamos al primer turno porque vamos con bebés, pero también porque está lleno y solo quedaba ese hueco. Te recomendamos reservar con antelación.

El lugar es elegante, a la altura de los 2 soles Repsol que acreditan.

Vamos a la mandanga que hoy viene tradicional, internacional y muy jugosa.

En su carta apuestan por los clásicos platos de atún y por cortes más internacionales y modernos. Lauren nos cuenta que en sus inicios fue uno de los primeros restaurantes en invitar a los japoneses que venían a comprar atún rojo a cocinar y compartir sus conocimientos sobre la cultura del atún rojo nipona.

Como nos gusta probar de todo, pedimos para compartir.

Empezamos con el combinado de semisalazones y conservas, brutal. Si lo comes en el orden adecuado el viaje por todo el cuerpo del atún no te deja indiferente.

Seguimos con la tosta de atún y trufa que es un símbolo de El Campero. Al probarla ya sabemos porque todo el mundo la conoce y venera.

Queremos probar todo lo crudo y nos proponen pedir un surtido muy completo para saciar nuestro instinto de tiburones. Probamos tartar, lomo picante, tataki, sashimi lomo y sashimi ventresca. Delicioso.

Continuamos con el ceviche de lomo blanco, no somos muy fans del ceviche con atún, pero estando aquí nos atrevemos con todo. Y hemos de reconocer que está genial conseguido. Muy bien equilibrado, quizá demasiado y lo único que echamos en falta fue un toque más picante.

Toca el turno de la tradición, de los platos de abuela, de lo que se come en las casas de Barbate con este maravilloso producto: el mormo encebollado y el atún en tomate con yema frita. Nos quitamos el sombrero y nos ponemos la servilleta a modo babero para gozar de estos dos clásicos que nos enamoraron.

Para terminar como postre una parpatana asada con curry y coco. Hemos de decir que fue el plato que menos nos gustó, pero en su defensa también reconocemos que no podíamos comer más, estábamos hasta arriba de atún rojo de almadraba…

¡Volveremos! Es una pasada, la mayor experiencia de atún rojo de almadraba.

PRECIOS

70 €

DIRECCIÓN

Av. Constitución, Local 5 C, Barbate, Cádiz

Restaurante Patría

Restaurante Patría 1079 1079 Jose Urdiales


Patría

A mitad de camino entre Dinamarca y Véjer de la Frontera

Donde vayas haz lo que veas… Y así fue durante una escapada a Cádiz de la mano de nuestros anfitriones Tere y Lauren.

Hemos recorrido sitios súper ricos, pero queríamos resaltar su restaurante favorito de la zona y ahora ya sabemos porqué es este.

Hoy os vamos a contar nuestra visita a Restaurante Patría, ubicado en la zona montañosa de La Muela muy cerca de Véjer de La Frontera. Desde este privilegiado lugar podemos observar la playa de El Palmar a lo lejos y sentir la brisa del mar que escala la ladera del monte.

Es de esos must que no conoce todo el mundo, pero los que alguna vez hemos pasado siempre recordaremos y volveremos a visitar cuando nos dejemos caer por la zona.

Thomas y su mujer nos abren las puertas de su casa y su cocina para disfrutar de una propuesta natural, de temporada y fresca. Siempre trabajan los productos de temporada y locales.

Nosotros pedimos de entrantes la ensalada de calabaza asada con miel, hinojo, hummus y migas especiadas, la variación de Vitelli Tonnato: picaña de ternera, atún, alcaparras y huevo, la berenjena y coliflor asadas y un tiradito de pargo fuera de carta. Para terminar optamos por el chuletón de ternera Patría asado en horno de leña, con verduras asadas, pimientos y chipotle y de postre; sundae de vainilla con palomitas, caramelo y chocolate, y tres sorbetes caseros, de albaricoque y frambuesa.

Creo recordar que estuvimos cerca de 5 horas en este magnífico lugar, personalmente pareció mucho menos tiempo. Ya sabes, cuando estás disfrutando ¡las horas vuelan!

PRECIOS

25 €

DIRECCIÓN

Patría 48, La Muela, 11150 Vejer de la Frontera, Cádiz

AlmaMater Murcia

AlmaMater

AlmaMater 1079 1079 Jose Urdiales


AlmaMater

Un viaje en primera clase por los sabores del mundo con origen murciano

AlmaMater
AlmaMater
AlmaMater

AlmaMater es el nombre del restaurante del chef Juan Guillamón. Tras su paso por algunas de las cocinas más laureadas a nivel internacional (La Cabaña de Buenavista, Flanigan, El Portal de Echaurren, Arzak, Calima, Ricard Camarena, Kabuki, DOM…), ser chef de la escudería Ferrari en gran circo de la Fórmula 1 y chef personal del Embajador Británico en España, en 2019 inicia este proyecto en el que aplica todo lo aprendido en sus viajes para reinterpretar la cocina tradicional murciana, basándose en productos cercanos, de temporada y estacionales.

Ha sido finalista con el Premio `Cocinero Revelación´ de Madrid Fusión 2021. Ese mismo año AlmaMater obtuvo 1 Sol de la Guía Repsol y la recomendación de la GUÍA MICHELIN. El reconocimiento más reciente ha sido como Mejor Chef de la Región de Murcia en los Premios de la Gastronomía 2021 del diario La Verdad.

El local está ubicado en el centro de Murcia junto a Gran Vía. Decoración minimal, con toques industriales mezclados con madera que le dan un toque cálido y acogedor. Desde que entras a AlmaMater te hacen sentir como en casa. El servicio es muy amable, atento y cordial.

Elegimos un vino suave (Finca O Esteiro, un tinto de D.O. Rias Baixas) para tomar durante toda la comida y así poder saborear todos los platos. Peculiar en su especie por su procedencia. Muy buena elección para nuestras intenciones.

¡Y ahora vamos a la mandanga buena que es el menú degustación!

Comenzamos con un aperitivo maridado con una infusión especial de té verde, manzana y jengibre para acompañar la galleta de queso Roano, el bombón de queso Ruperto y la trufa de queso de Tallante. De bocado y con las manos. De los mejores quesos de la Región de Murcia. Empezaba fuerte la cosa.

Seguimos con los snacks del menú que son otro trío al igual que el aperitivo de la casa. Primero una picada de mújol envuelta en lechuga mar, el segundo es una gyoza de cabrito y por último la arepa de chato murciano con menta. Aquí comienzas a apreciar las pinceladas del estilo de cocina del chef, toques internacionales con productos estrella murcianos.

El primer entrante es un bocado que sabe a gloria y mar, con la finura que caracteriza la elegancia de los sabores de AlmaMater. Una vieira marinada en alga kombu sobre un escabeche de cítricos que acompaña un pan de aceituna cuquillo para sopar lo que queda en el plato. 

Antes del segundo entrante nos sirven AOVE de cuquillo con un pan artesanal para ir acompañando el resto de la comida (o al menos creemos que esa era la idea, porque estaba tan bueno que no llegó al pescado).

El segundo entrante es uno de los platos que trabajan desde hace un tiempo. Nos referimos a la crema de castañas anisada con trufas y un ragú de setas de temporada. Combinación ganadora que explica que este plato resista en carta porque está brutalísima.

Tercer entrante: arroz D.O. Calasparra de verduras, con cocochas de bacalao y emulsión de azafrán. Quizá el plato más “típico” por su forma, que nos sorprende mucho por la excelente ejecución. Y es que un arroz no es un plato fácil de ejecutar en este escenario.

¡Pescado! Sí exclamaciones y todo, tiene su explicación. La primera vez que vinimos nos recomendaron tomar pescado sobre carne y con toda la razón. AlmaMater es uno de los restaurantes que hemos probado donde mejor tratan el pescado. Nos sirvieron un dentón con lima káfir, demiglace de coco, bimi y tirabeque de locos, para llorar. Punto y temperatura del pescado y las verduras espectaculares, el bocado perfecto de este plato es pura elegancia.

Antes de la carne llega una sorpresa muy agradable: guiso de bacalao con espuma de zarangollo, yema curada en soja y tostones que te hace recordar el placer de vivir en Murcia y disfrutar de estos auténticos manjares.

Llegamos a la carne con el apetito intacto, no por poca cantidad, sino por calidad y finura de sabores. Nos sirven el cabrito guisado a baja temperatura y deshuesado con tabulé de verdura y parmentier de zanahoria. Poca broma. Pese a que el pescado está por encima para nosotros, este plato es pura fantasía para tus papilas gustativas.

La parte salada llega a su fin, y nos da mucha pena, pero se nos pasa rápido con el prepostre fresco y ligero que nos traen. Un merengue de limón con crema de jengibre y curry delicioso.

El postre es un cremoso de chocolate con mousse de avellanas, avellanas caramelizadas y gel de  albahaca que nos sorprende mucho en su sabor final al combinarlo. Somos muy fans de la albahaca pero nunca la imaginamos combinada con chocolate. Un gran acierto para el final.

Antes del momento petit fours, dudamos si pedir los quesos, pero decidimos dejarlos para otra ocasión. Eran Fiestas de Primavera en Murcia y por la noche también tocaba festival. Los petit four se componen de una galleta de mantequilla con crema de limón, un macaron de vermut y por último una gominola de manzana verde.

Hasta aquí el festival gastronómik que nos dimos en AlmaMater. No siempre has de ir al menú degustación, de hecho se suele hacer este tipo de menús para probar la esencia de un lugar y posteriormente ya ir a los platos y entrantes que te dejaron in love.

Esperamos que se te haya hecho la boquita agua y que te haya gustado nuestra review. ¿Lo has probado ya? Te leemos en las redes.

PRECIOS

Menú degustación 65€

DIRECCIÓN

C/Madre de Dios, 15, 30004, Murcia

Probar

Probar 921 921 Jose Urdiales


Probar

El buen bar

Probar
Probar local
Probar

¿Nos crees si te contamos que las mejores tortillas que hemos probado últimamente las hace un sueco? ¿Cómo es posible? Pues créetelo. Es más, pruébalas en Probar el buen bar (Alicante).

Carl Borg es sueco, afincado en España desde hace años, y con gran recorrido por distintos punto del país, lo que refleja fielmente en su bar.

Aquí no hay etiquetas, no las busques. Hay buena comida, buen ambiente y sobre todo disfrute.

Teníamos muchas ganas de conocer su casa desde que David López nos presentó un día en Local de Ensayo. Así que allá fuimos a “Probarear” en compañía de nuestro amigo @muevoelbigote. El local está ubicado en el centro de Alicante, en la zona foodie de Castaños, rodeado de muchas otras opciones suculentas que nos han dado motivos para volver pronto.

La estética es familiar, de hogar, cercana. La sala está decorada con instantáneas de clientes que han pasado por allí y las archivan en álbumes para ir renovando las paredes, idea brutal que te hace sentir como cliente de toda la vida en la primera visita. Otro detalle que marca la diferencia es de ingeniería sueca (perdón por el mal chiste), ya que parte de la decoración es funcional. Tienen la despensa en cajas de madera por todo el salón perfectamente integrada.

Pero antes de entrar de lleno en esta experiencia gastronómica, mención especial para Isabel, nuestra anfitriona. Excepcional profesional que transmite perfectamente los valores antes descritos: confianza, simpatía, 0 etiquetas, grandes recomendaciones y un trato exquisito de cercanía.

Todo lo anterior está genial, pero tú has llegado hasta aquí para leer sobre mandanga de la buena y nuestra visita a Probar no te va a defraudar:

Empezamos con la ensaladilla de anguila ahumada, uno de sus “must”. Somos de ensaladilla murciana y en este caso se nos quedó a las puertas de cruzar la línea de sabor esperado. Aún así nos pareció muy interesante la mezcla con la anguila.

Seguimos con las croquetas de puchero de la abuela Carmen (que están de llorar y entre llanto y llanto pedir más…) y unos panes tuneados de trufa y panceta, y de sardinas espetadas. Bruuuutal combo. Cumplen el hype que nos han generado. Cada receta es diferente: el de panceta y trufa viene horneado con mantequilla casera y cubierto de panceta curada, mientras que el de sardinas viene abierto, con una capa de tomate rayado y las sardinas sopleteadas al momento en mesa. Un 10.

Unos chicharrones de morena para continuar, excelente combinación con una zanahoria aliñá. Fritura exquisita que hace desaparecer espinas y tiene un sabor muy fino.

Los torreznos de rigor, somos muy frikis de este icono castellano. Aquí se sirven con “guasacaca”, una especie de guacamole con vinagre que les queda fetén. Solo nos faltó un punto de jugosidad en su parte interior para que se convirtieses en nuestro plato fav.

Pero esto no termina aquí. No podíamos irnos sin probar sus tortillas. La primera de jamón ibérico, rollo Betanzos, con sabayón que aporta un extra de yema que le va al pelo. Se merece un monumento. La otra es la del mes, con cherry y butifarra, coronada con el sabayón. Las tortillas son bestiales, nos fliparon.

Con esto llegábamos justitos a los postres, pero como somos muy gochos ya teníamos entre ceja y ceja un par de cosas que no íbamos a dejar de probar: torrija y fartón.

La torrija de brioche caramelizada bañada en un ajoblanco de almendras y helado de almendra marcona es de las mejores que hemos probado jamás.

El fartón es una interpretación de un bollycao, relleno de cacao y es espectacular. Nos quedamos con ganas de traernos un camión para el desayuno, merienda y postre el resto de nuestros días.

Nos calaron y sabían que si nos tentaban con un poquito de su tarta de queso estampada no dejaríamos ni gota en el plato, y así sucedió.

En resumen: no dejéis de ir.

Hasta la próxima jalada amigxs 💖

PRECIOS

Unos 20/30 €

DIRECCIÓN

Cl. Bazán, 34, 03001 Alicante