En pleno corazón de Londres, una de las instituciones gastronómicas más emblemáticas del Reino Unido está a punto de reabrir sus puertas tras una espera que ha durado varios años. Simpson’s in the Strand, el legendario restaurante fundado en 1828, volverá a la vida este marzo de 2026 bajo la batuta de uno de los restauradores más influyentes de la escena londinense: Jeremy King.
Un icono con casi 200 años de historia
Simpson’s in the Strand no es un restaurante cualquiera: a lo largo de sus casi dos siglos de existencia se ha consolidado como uno de los templos de la cocina británica tradicional, famoso por sus asados servidos desde carros de plata y por sus clientes ilustres, que incluyeron figuras literarias como Charles Dickens, líderes políticos como Winston Churchill e incluso personajes de ficción asociados con la ciudad.
Situado en el número 100 de la Strand, en el corazón del distrito teatral de Covent Garden, Simpson’s comenzó en 1828 como club de café y ajedrez antes de evolucionar hacia una casa de comidas centrada en la robusta cocina británica. Una tradición tan arraigada es la de los carrotones de asado que se pasean entre las mesas, donde cortes de carne se tallan y se sirven al momento, símbolo de un estilo de hospitalidad que antepone la teatralidad y el ritual al mero servicio gastronómico.
Cierre, expectativas y una renovación ansiada
El restaurante cerró sus puertas por primera vez de manera prolongada en 2020, en plena pandemia de COVID-19, y desde entonces había permanecido silencioso, alimentando rumores y especulaciones sobre su futuro. Incluso se llegaron a subastar muchos de sus elementos históricos, incluidos mobiliario y piezas icónicas como los carros de plata.
La noticia de su reapertura llega en un momento en que Londres busca reconectar con su rica tradición culinaria presencial y ofrecer experiencias gastronómicas que conjuguen historia y modernidad. Jeremy King, conocido por su trabajo al frente de restaurantes legendarios como The Wolseley, Le Caprice y Brasserie Zédel, ha sido el gran artífice de este retorno, tras años de negociaciones y planificación.
Tradición y modernidad bajo un mismo techo
Bajo la dirección de King, la nueva Simpson’s no será simplemente una réplica de sí misma, sino una reinterpretación que respeta su legado a la vez que lo adapta al gusto contemporáneo. El espacio ofrecerá dos restaurantes, dos bares y un salón de baile privado, combinando atmósferas diversas: desde el formal y grandioso Grand Divan tradicional hasta espacios más relajados como Romano’s, con un toque continental pero manteniendo la esencia británica.
El Grand Divan será el corazón de la experiencia, con su decoración Edwardiana clásica —paneles de madera, terciopelos y lámparas colgantes— y su menú centrado en cortes asados, grills, pies tradicionales y desayunos clásicos como el histórico Ten Deadly Sins (un completo estilo inglés con salchichas, bean baked, y demás especialidades) que regresa tras décadas.
Los bares, por su parte, ofrecerán cócteles clásicos y modernos, mientras que el salón privado permitirá eventos exclusivos, reflejando la ambición de convertir Simpson’s no solo en un restaurante, sino en un destino gastronómico y social de referencia en Londres.
El “apice” de una carrera restauradora
Para King, esta reapertura es mucho más que un nuevo proyecto: es, según él mismo afirma, “la apoteosis de su carrera”. Ha pasado más de 40 años enamorado del restaurante, y más de dos décadas persiguiendo la idea de devolverle su esplendor, un objetivo que ahora, finalmente, ve realizado.
Críticos gastronómicos coinciden en que el regreso de Simpson’s representa una mezcla perfecta entre respeto por la tradición y capacidad de reinventarse, algo necesario para que un ícono de casi dos siglos de historia siga siendo relevante hoy. En un mundo donde los restaurantes fugaces y efímeros suelen dominar las portadas, la vuelta de Simpson’s in the Strand promete ser una reafirmación de la permanencia, la memoria y el ritual como ingredientes esenciales de la alta gastronomía.


