Tradición, territorio y carácter en cada corte
Europa es, probablemente, el continente donde el queso alcanza su máxima expresión cultural. Desde cuevas naturales en los Picos de Europa hasta monasterios alpinos o granjas familiares en la campiña inglesa, el queso artesano europeo es una síntesis de paisaje, técnica y tiempo.
Este ranking reúne 15 quesos imprescindibles, seleccionados por su calidad organoléptica, método de producción tradicional, identidad territorial y reconocimiento internacional. No es una clasificación jerárquica, sino una guía de excelencia quesera europea.
Francia
1. Roquefort (Occitania)
Azul legendario elaborado con leche cruda de oveja Lacaune y afinado en cuevas naturales de Combalou. Intenso, salino y complejo, con vetas de Penicillium roqueforti que aportan profundidad y elegancia punzante.
2. Comté (Jura)
Queso de montaña de leche cruda de vaca, con afinaciones que superan los 24 o 36 meses. Notas de frutos secos, mantequilla tostada y ligera caramelización. Referente absoluto de los quesos de pasta prensada cocida.
3. Camembert de Normandie AOP
De corteza enmohecida y pasta cremosa, elaborado con leche cruda. Aromas lácteos, champiñón fresco y textura sedosa cuando alcanza su punto óptimo.
Italia
4. Parmigiano Reggiano (Emilia-Romaña)
El “rey de los quesos”. Leche cruda, mínimo 24 meses de maduración. Granular, umami, con notas de nuez y caldo concentrado. Versátil y monumental.
5. Gorgonzola Piccante (Lombardía/Piamonte)
Azul italiano de textura más firme que su versión dulce. Potente, especiado, con equilibrio entre cremosidad y carácter.
6. Pecorino di Pienza (Toscana)
Elaborado con leche de oveja. Puede encontrarse fresco o curado. Aromas herbáceos y sabor profundo ligado al pastoreo tradicional.
España
7. Cabrales (Asturias)
Azul de leche cruda de vaca, oveja y/o cabra, madurado en cuevas naturales de los Picos de Europa. Intenso, salino y con una persistencia extraordinaria.
8. Idiazábal (País Vasco/Navarra)
Leche cruda de oveja Latxa o Carranzana. Puede ser ahumado. Perfil elegante, ligeramente tostado, con recuerdos lácticos y de pasto.
9. Manchego Artesano (Castilla-La Mancha)
Leche de oveja manchega. En versiones curadas o añejas desarrolla notas de frutos secos, mantequilla y ligera acidez equilibrada.
Suiza
10. Gruyère AOP
Pasta prensada cocida, afinación larga. Textura firme, aromas de avellana y mantequilla, con equilibrio perfecto entre dulzor y salinidad.
11. Appenzeller
Queso de carácter, lavado con salmuera herbal secreta durante la maduración. Intenso, ligeramente picante y muy aromático.
Reino Unido
12. Montgomery’s Cheddar (Somerset)
Cheddar artesanal de leche cruda. Complejo, con notas de mantequilla, nuez y un final ligeramente ácido y persistente.
Países Bajos
13. Gouda Viejo (Noord-Holland)
Envejecido más de 18 meses. Cristales de tirosina, notas de caramelo, mantequilla tostada y textura firme.
Dinamarca
14. Danablu
Azul de textura cremosa y sabor marcado, más accesible que otros azules europeos, pero con carácter propio.
Portugal
15. Queijo Serra da Estrela
Elaborado con leche cruda de oveja y cuajo vegetal (flor de cardo). Pasta untuosa y sabor delicado, ligeramente vegetal y láctico.
El valor del tiempo y el territorio
Lo que une a estos quesos no es solo su calidad, sino su arraigo territorial y su elaboración artesanal. Muchos se producen con leche cruda, respetando microbiotas autóctonas y técnicas transmitidas durante generaciones. La afinación —el arte de madurar el queso— es tan importante como la producción inicial, y puede extenderse desde semanas hasta varios años.
Europa ha convertido el queso en patrimonio cultural protegido mediante denominaciones de origen (AOP, DOP, DO), garantizando autenticidad y método tradicional.
Tendencias actuales en el queso europeo
- Revalorización de la leche cruda frente a la industrialización.
- Creciente interés por quesos de pequeñas granjas familiares.
- Aumento del maridaje con vinos naturales, sidras y cervezas artesanas.
- Ediciones limitadas con afinaciones especiales en cuevas históricas.
Más que alimento, identidad
El queso artesano europeo no es solo producto gastronómico; es cultura viva. Cada pieza resume clima, pasto, raza ganadera y saber hacer. En una tabla bien construida conviven siglos de historia.
Cortar un buen queso europeo es, en el fondo, abrir una ventana al paisaje que lo vio nacer.


